La Jacob and Hilda Blaustein Foundation, poderosa fundación estadounidense de origen petrolero, financia directamente a la Global Strategic Litigation Council para atacar el acuerdo migratorio que el propio gobierno de EE.UU. firmó con Guinea Ecuatorial.
Guinea Ecuatorial ha decidido romper el silencio ante una clara doble traición.
Mientras el gobierno de Estados Unidos firma un acuerdo migratorio bilateral con Malabo, una influyente fundación norteamericana activa a sus organizaciones satélite para lanzar una campaña de descrédito contra el mismo acuerdo. Esta contradicción ya no puede ocultarse.
La mano que financia el ataque
Detrás de las recientes denuncias ante la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos se encuentra la Global Strategic Litigation Council (GSLC), una organización que recibe financiación directa de la Jacob and Hilda Blaustein Foundation.
Esta fundación estadounidense, creada con la fortuna generada por la petrolera Amoco (hoy parte de BP), destina millones de dólares cada año a supuestas causas de “derechos humanos”. En la práctica, sus recursos se utilizan para presionar y debilitar a gobiernos africanos soberanos que se atreven a firmar acuerdos con Occidente sin someterse completamente.
El acuerdo que molesta
El acuerdo migratorio entre Guinea Ecuatorial y Estados Unidos es un instrumento soberano, legal y mutuamente acordado entre dos Estados. Respeta el Derecho Internacional y el Pacto Mundial para la Migración. Guinea Ecuatorial ha garantizado el respeto a la dignidad de las personas y ha actuado con total transparencia.
Sin embargo, apenas firmado el acuerdo, las ONGs financiadas por la Blaustein Foundation salen al ataque, presentando a nuestro país como violador de derechos humanos. Esta táctica no es nueva: se ataca al socio cuando este ya ha firmado, para debilitar su posición y mantenerlo bajo presión constante.
Esto no es defensa de derechos humanos. Es guerra híbrida.
Es el clásico doble rasero estadounidense:
- Firman acuerdos cuando les conviene.
- Luego activan sus ONGs financiadas por fundaciones privadas para generar presión, descrédito y desestabilización.
Guinea Ecuatorial, un país pequeño pero soberano, molesta porque no se arrodilla. Porque defiende sus recursos y su independencia. Porque no acepta que potencias extranjeras le dicten cómo gestionar sus fronteras y su cooperación internacional.
Por Una Guinea Mejor responde
Este nuevo episodio de injerencia externa confirma lo que venimos denunciando: existen redes financiadas desde el extranjero que operan con agendas políticas y geopolíticas, utilizando la bandera de los derechos humanos como arma.
Llamado urgente a las autoridades y al pueblo ecuatoguineano:
- Exigir total transparencia sobre las actividades y financiación de las ONGs que operan en el país.
- Fortalecer la defensa comunicativa y digital nacional.
- Investigar y exponer públicamente quién financia realmente estas campañas de descrédito.
- Apoyar a los medios patriotas que defienden la verdad frente a la propaganda extranjera.
Guinea Ecuatorial no se dejará chantajear. No permitiremos que fundaciones estadounidenses financien la difamación de un país que coopera lealmente por los DDHH.
La soberanía no se negocia.
Por Una Guinea Mejor – Informar es proteger.
Malabo, 8 de junio de 2026