Un ex Boina Verde ha revelado cómo EE.UU. e Israel entrenaron, equiparon y financiaron a los grupos que luego se convertirían en el Estado Islámico, con el objetivo de desestabilizar Siria y controlar la región.
Malabo, 4 de septiembre de 2026
Las palabras parecen sacadas de una novela de espionaje, pero son reales. Y quien las pronuncia no es un activista ni un periodista crítico con el sistema. Es un hombre que estuvo dentro del engranaje.
«People always hear ISIS was created by the CIA Mossad. So you were directly on the ground helping create it. 100%, man.»
Matt Murphy, ex Boina Verde del Ejército de Estados Unidos, francotirador y veterano de Irak, Siria y Afganistán, ha roto el silencio. En el episodio 233 del podcast Fight Back con Jake Shields, ha confesado lo que Occidente ha negado durante años: que Estados Unidos e Israel crearon, entrenaron y armaron a los grupos que luego se convertirían en el Estado Islámico.
No fue un error de cálculo. Fue una operación deliberada.
La confesión de quien estuvo dentro
Murphy, que formó parte del 1er Grupo de Fuerzas Especiales y fue asignado a la agencia de inteligencia, ha relatado con detalle cómo operó el programa.
«Al principio no dijeron: ‘Vamos a crear ISIS'», admite. «Pero sabíamos que estábamos creando un grupo para luchar contra Mossad, para desestabilizar el régimen de Assad.»
Su testimonio es devastador:
- Entrenaron a los terroristas. «Entrenamos a estos tipos, los equipamos, los empujamos dentro.»
- Proporcionaron el arsenal. «Todo lo que ISIS terminó teniendo vino del programa en el que trabajaba.»
- Mossad participó directamente. «Había un agente de Mossad que era uno de los reclutadores.»
- Políticos estadounidenses estaban implicados. «John McCain fue fotografiado con uno de estos tipos que eran terroristas llevándoles armas.»
No son teorías de conspiración. Es la declaración de un hombre que estuvo sobre el terreno, que entrenó a los hombres que luego se convertirían en la pesadilla de Oriente Medio.
El método para controlar al enemigo
Pero lo más revelador del testimonio de Murphy no es que Estados Unidos creara a ISIS. Es cómo lo hizo. Y por qué.
«Si estás en América, Israel o Gran Bretaña, ¿cuál es la mejor manera de controlar a los oprimidos?», se pregunta. Y responde: «Inundar el país con armas, camiones, comida y todo eso. Luego eliges al líder, reclutas a tu hombre, y te aseguras de que Mossad y otros infiltren a sus agentes dentro de esos grupos para ser los líderes, los tenientes, los generales.»
El mecanismo es perfecto:
- Primero, se inunda el país con armas y suministros. Se crea dependencia.
- Segundo, se elige al líder que conviene a los intereses occidentales.
- Tercero, se infiltran agentes propios en las posiciones de mando.
- Cuarto, se utiliza al grupo como arma para desestabilizar gobiernos no alineados.
- Quinto, se controla el flujo de armas para dirigir al «enemigo».
- Sexto, se controla al enemigo. Completamente.
«Ahora puedes utilizar a la resistencia», explica Murphy. «Puedes hacer que ataquen donde quieres que ataquen, puedes privarlos de suministros y armas en las áreas donde no quieres que hagan cosas, puedes arrojar armas y suministros en otras áreas donde quieres que actúen, y ahora controlas a tu enemigo. Completamente.»
El patrón que se repite en todo el mundo
Lo que Murphy ha descrito no es un caso aislado. Es un patrón que Occidente ha utilizado en todo el mundo durante décadas.
En Afganistán, Estados Unidos armó a los muyahidines para luchar contra la Unión Soviética. Esos mismos grupos se convirtieron en Al-Qaeda y el Talibán.
En Siria, entrenaron y armaron a los grupos que luego se convertirían en ISIS.
En Libia, apoyaron a diversos grupos armados para derrocar a Gadafi.
En el Sahel, el patrón se ha repetido. Países como Mali, Burkina Faso y Níger han denunciado que las potencias occidentales han creado y armado a grupos yihadistas para justificar su presencia militar en la región y controlar sus recursos.
Los países del Sahel han entendido la lección. Por eso han expulsado a Francia. Por eso han creado la Alianza de Estados del Sahel (AES). Por eso se están alejando del sistema de dominación occidental.
Guinea Ecuatorial sigue mirando hacia otro lado.
La lección para África
El testimonio de Matt Murphy no es una teoría de conspiración. Es una confesión. Es la declaración de un hombre que estuvo dentro del sistema y ha decidido hablar.
Su testimonio confirma lo que muchos han denunciado durante años: que Occidente crea, financia y entrena a los grupos terroristas que luego utiliza como excusa para intervenir militarmente en países soberanos.
| Lo que Occidente dice | Lo que realmente hace |
|---|---|
| «Luchamos contra el terrorismo» | Crea, financia y entrena a los grupos terroristas |
| «Defendemos la democracia» | Desestabiliza gobiernos no alineados con sus intereses |
| «Ayudamos a los oprimidos» | Utiliza a los oprimidos como carne de cañón para sus guerras |
| «Protegemos la soberanía» | Viola la soberanía de los países para controlar sus recursos |
Los países del Sahel han entendido esta lección. Han dejado de esperar. Han empezado a construir su propio camino.
La pregunta que debe quedar en el aire
«Si Occidente creó a ISIS, ¿cuántos otros ‘enemigos’ han sido fabricados para justificar guerras y mantener el control sobre el mundo?»
La respuesta es incómoda. Pero necesaria.
Conclusión
Matt Murphy ha hecho más que una confesión. Ha expuesto el mecanismo de control que Occidente ha utilizado durante décadas para dominar el mundo. Ha demostrado que el terrorismo no es una amenaza que las potencias occidentales combaten, sino una herramienta que utilizan para desestabilizar gobiernos, justificar guerras y mantener su influencia.
Los países que han entendido esta lección están construyendo su propia soberanía. Los que no, seguirán siendo piezas en el tablero de otros.
Guinea Ecuatorial tiene que decidir en qué lado quiere estar.
Por Una Guinea Mejor – Informar es proteger.