Cómo el gobierno israelí construyó una red global de influencers de pago y qué significa para África y Guinea Ecuatorial
Malabo, 15 de junio de 2026 · Redacción de PGM
| Documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos revelan que Israel pagó hasta 7.000 dólares por publicación a influencers para inundar TikTok, Instagram y X con narrativas favorables a Tel Aviv. La operación se llama Proyecto Esther, cuenta con un presupuesto de 900.000 dólares y forma parte de una estrategia global de propaganda digital que multiplica por veinte el presupuesto histórico israelí en este ámbito. PGM analiza cómo funciona, quién la financia y por qué África no puede permitirse ignorarla. |
1. El momento exacto en que Israel declaró la guerra de las redes
Era el 28 de septiembre de 2025. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu estaba reunido en el Consulado General de Israel en Nueva York con un grupo selecto de creadores de contenido e influencers pro-israelíes. Entre los asistentes figuraban Lizzy Savetsky, Emily Austin, Miriam Ezagui y el propio hijo de Netanyahu, Yair. El encuentro no estaba anunciado en la agenda oficial. Un vídeo filtrado lo cambió todo.
| «Tenemos que luchar con las armas que corresponden a los campos de batalla en los que nos involucramos, y las más importantes están en las redes sociales.» — Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel · Nueva York, 28 de septiembre de 2025 |
En ese mismo encuentro, Netanyahu identificó los dos frentes prioritarios: TikTok, por su penetración entre la juventud global, y X (antes Twitter), por su peso en el debate político. Sobre TikTok dijo que su posible compra por inversores estadounidenses podría ser ‘trascendental’. Sobre X, fue directo: ‘Tenemos que hablar con Elon. No es un enemigo, es un amigo’.
Esas palabras no eran retórica. Detrás de ellas había una arquitectura ya en marcha, financiada por el Estado israelí y diseñada para controlar la narrativa global a través de voces que parecen independientes pero no lo son.
2. Qué es el Proyecto Esther: anatomía de una operación de influencia
Los documentos presentados ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA, por sus siglas en inglés) revelan la estructura completa del Proyecto Esther. No es una campaña de comunicación convencional. Es una operación de influencia encubierta financiada por el Ministerio de Relaciones Exteriores del gobierno israelí.
Los actores: quién gestiona la operación
La empresa elegida para ejecutar la operación es Bridges Partners LLC, fundada en junio de 2025 en Delaware por dos consultores israelíes: Uri Steinberg, excomisionado de Turismo de Israel para Norteamérica, y Yair Levi. La firma opera desde una casa adosada en el barrio de Capitol Hill en Washington D.C.
Bridges Partners no actuó sola. El contrato fue canalizado a través de Havas Media Group Alemania, uno de los mayores grupos de comunicación del mundo, que actuó como intermediario entre el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí y la red de influencers. Para asesoramiento legal, los fundadores de Bridges Partners recurrieron a Pillsbury Winthrop Shaw Pittman, el mismo bufete que trabajó anteriormente para NSO Group, la empresa israelí de software espía.
El excomandante de la unidad de portavoces de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Nadav Shtrauchler, también participó en la operación como asesor. La línea entre propaganda civil y comunicación militar se disuelve.
Los números: cuánto cuesta comprar una narrativa
| Concepto | Detalle |
| Presupuesto total | Hasta 900.000 dólares en varios meses |
| Pago por publicación | Hasta 7.000 dólares por post en TikTok, Instagram o X |
| Nº de influencers | Entre 14 y 18 creadores de contenido, principalmente judíos estadounidenses |
| Frecuencia exigida | 25 a 30 publicaciones por mes por influencer |
| Periodo activo | Julio a noviembre de 2025 |
| Plataformas objetivo | TikTok, Instagram, YouTube y X (Twitter) |
| Pago inicial | 60.000 dólares para reclutamiento y desarrollo de conceptos |
| Fase de lanzamiento | 140.000 dólares mientras los primeros 5-6 influencers comienzan a publicar |
| Asignación mensual | Hasta 250.000 dólares para honorarios, producción y agencia |
| Presupuesto de cierre | 50.000 dólares para informes post-campaña |
El 80% del contenido estaba dirigido a jóvenes estadounidenses de entre 18 y 34 años. Las razones son claras: encuestas internas del propio gobierno israelí mostraban que solo el 9% de los jóvenes estadounidenses en ese rango de edad apoyaba las acciones de Israel en Gaza. La campaña nació de una crisis de imagen, no de una política de comunicación ordinaria.
3. El Proyecto 545: cuando la propaganda alimenta a la inteligencia artificial
El Proyecto Esther no actúa solo. Forma parte de una estrategia de dos vías diseñada por el gobierno israelí para controlar tanto las redes sociales como los sistemas de inteligencia artificial que millones de personas usan para informarse.
La segunda pata de esta estrategia se llama Proyecto 545. Este programa, adjudicado a Clock Tower X LLC —una empresa vinculada a Brad Parscale, exdirector digital de la campaña de Donald Trump— por un contrato de 6 millones de dólares, tiene un objetivo diferente y más inquietante: saturar las plataformas digitales con contenido pro-israelí para que los modelos de inteligencia artificial generativa como ChatGPT, Gemini o Claude aprendan esa narrativa y la reproduzcan cuando los usuarios hagan preguntas sobre el conflicto.
| ¿Qué significa esto? Que cuando un joven guineano pregunta a un asistente de IA sobre el conflicto en Gaza o sobre la política exterior israelí, la respuesta que recibe puede estar moldeada por una campaña de propaganda financiada por el Estado de Israel. No es una posibilidad futura. Es una operación en marcha. |
Juntos, el Proyecto Esther y el Proyecto 545 forman una arquitectura de influencia sin precedentes en la historia de la comunicación política: propaganda pagada en redes sociales más manipulación de los sistemas de IA que generan el conocimiento de las próximas generaciones.
4. La Hasbara: una industria con un siglo de historia y 150 millones de dólares en 2025
Para entender el Proyecto Esther es necesario conocer la Hasbara. La palabra hebrea, que puede traducirse como ‘explicación’, designa el sistema de diplomacia pública y propaganda del Estado de Israel. No es una iniciativa nueva. Existe desde antes de la fundación del propio Estado israelí y ha evolucionado hasta convertirse en una industria sofisticada, con estructura ministerial, presupuesto propio y redes de voluntarios en todo el mundo.
Hasta octubre de 2023, el presupuesto anual de la Hasbara era modesto. Entonces llegó el 7 de octubre y todo cambió. El ministro de Asuntos Exteriores Gideon Sa’ar negoció, como parte de los acuerdos de coalición con Netanyahu, una asignación extraordinaria de 150 millones de dólares para la Hasbara global en 2025. Eso supone multiplicar por veinte el presupuesto histórico anterior.
| La estructura operativa de la Hasbara en 2025: • Sede Nacional de Hasbara en la Oficina del Primer Ministro • Directorio de Diplomacia Pública del Ministerio de Relaciones Exteriores • Red de embajadas con cuentas oficiales activas en redes sociales • 25.000 voluntarios coordinados para operaciones defensivas de información • Bases de datos centralizadas con narrativas y hashtags distribuidas vía Google Drive • Sala de situaciones con equipos en cinco idiomas (inglés, ruso, español, árabe, hebreo) • Contratos con empresas privadas de PR y redes de influencers |
Una investigación conjunta de Eurovision News Spotlight y la Unión Europea de Radiodifusión (EBU), publicada en 2025, concluyó que las publicaciones difundidas por cuentas oficiales del gobierno israelí forman parte de una estrategia ‘sofisticada, bien financiada y, a menudo, poco convencional’, cuyo objetivo es ‘moldear la narrativa internacional en torno a las operaciones militares del país’.
La publicidad pagada más que se duplicó en 2025: cerca de 4.000 anuncios aparecieron en plataformas de Google entre enero y septiembre de ese año, muchos de ellos dirigidos con precisión quirúrgica a audiencias específicas como funcionarios de la ONU, legisladores estadounidenses y organizaciones de derechos humanos.
5. La dimensión africana: un continente como campo de batalla narrativa
Hasta aquí, los hechos confirmados. Ahora la pregunta que PGM considera fundamental: ¿qué tiene que ver todo esto con África?
La respuesta es más directa de lo que podría parecer. La Hasbara no es una operación exclusivamente dirigida al público estadounidense o europeo. Es una estrategia global, y África forma parte de ese globo. Varias razones explican el interés israelí en el continente africano.
El voto en organismos internacionales
Los países africanos representan más de un cuarto de los votos en la Asamblea General de la ONU. En las votaciones sobre el conflicto en Gaza y Cisjordania, muchos países africanos han votado en contra de Israel o se han abstenido. La diplomacia de la narrativa es, en este contexto, una extensión de la diplomacia tradicional: si puedes influir en la opinión pública de un país, influyendo en sus medios y sus creadores de contenido, eventualmente influyendo en las posiciones de su gobierno.
El crecimiento de TikTok en África subsahariana
TikTok es, en 2025, la plataforma de más rápido crecimiento en África subsahariana. Países como Nigeria, Ghana, Kenia, Senegal y Camerún tienen comunidades de usuarios jóvenes extremadamente activas. El contenido sobre Gaza y Palestina, en particular los vídeos de denuncia de las condiciones humanitarias, alcanzaron cientos de millones de visualizaciones en el continente desde octubre de 2023. Eso convierte a TikTok Africa en un frente estratégico para la Hasbara.
La presencia diplomática israelí en África Central
Israel tiene embajada activa en varios países de África Central y Occidental. Sus redes diplomáticas, como reconoció el propio Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, son el primer vector de distribución de la narrativa Hasbara. Las embajadas tienen instrucciones explícitas de gestionar redes sociales activas, identificar aliados locales y promover contenido favorable a Tel Aviv.
Guinea Ecuatorial, como país con presencia diplomática israelí en su entorno geográfico y como estado con cada vez mayor presencia en el debate africano sobre soberanía y recursos naturales, no queda al margen de este mapa.
| ALERTA PGM: No existe evidencia publicada de que el Proyecto Esther haya reclutado directamente a influencers guineanos. Sin embargo, el modelo operativo descrito en los documentos del DOJ está diseñado para expandirse a nuevos mercados. El hecho de que la Hasbara opere en cinco idiomas —incluyendo español— y tenga estructura en toda la red diplomática israelí mundial convierte a Guinea Ecuatorial en un objetivo potencial de la misma lógica que se aplicó en Estados Unidos. |
6. Lo que revela el caso israelí sobre la guerra informativa global
El Proyecto Esther no es una anomalía. Es el modelo más documentado de algo que todas las grandes potencias hacen: usar redes de influencers, medios pagados y tecnología para moldear la opinión pública en países que no son el suyo.
Lo que distingue al caso israelí es que los documentos son públicos, están registrados ante el Departamento de Justicia de EE.UU. y la red ha sido confirmada por múltiples medios independientes. No hay duda sobre su existencia. La pregunta no es si ocurrió, sino qué lecciones extraemos.
Primera lección: la influencia pagada no se anuncia
Ninguno de los influencers vinculados al Proyecto Esther incluyó en sus publicaciones la advertencia legal exigida por FARA: que el contenido es patrocinado por un gobierno extranjero. Sus seguidores vieron contenido que parecía opinión personal y era, en realidad, propaganda de Estado comprada. Los ciudadanos africanos que consumen ese contenido en sus redes no tienen forma de saberlo.
Segunda lección: el modelo es replicable en cualquier mercado
El Proyecto Esther fue diseñado para EE.UU. porque allí está el dinero, los votos y el apoyo político que Israel necesita. Pero el mismo modelo puede aplicarse en Nigeria, en Kenia, en Guinea Ecuatorial. Solo hacen falta tres cosas: una red de influencers locales, un presupuesto y un intermediario discreto. Las dos primeras las tiene Israel. La tercera la puede encontrar en cualquier consultoría de comunicación del continente.
Tercera lección: sin regulación, no hay defensa
En Estados Unidos, la FARA obliga al registro de agentes extranjeros. Es una ley imperfecta, con lagunas evidentes, pero al menos existe. En Guinea Ecuatorial —como en la inmensa mayoría de países africanos— no existe ningún instrumento legal equivalente que obligue a un creador de contenido a declarar si está siendo pagado por un gobierno extranjero para publicar determinada narrativa. Eso no es una vulnerabilidad menor. Es una puerta abierta.
7. La pregunta que Guinea Ecuatorial debe hacerse hoy
PGM no afirma que el Proyecto Esther esté operando en Guinea Ecuatorial. Lo que sí afirmamos, con base en los documentos analizados y en la lógica geopolítica descrita, es lo siguiente:
| 1. Una operación de influencia de este tamaño, con este presupuesto y esta sofisticación, no se detiene en las fronteras de EE.UU. 2. Guinea Ecuatorial no tiene ningún mecanismo legal para detectar si algún creador de contenido local está siendo pagado por un gobierno extranjero. 3. El gobierno no tiene una estrategia de soberanía informativa que permita identificar, registrar ni contrarrestar este tipo de operaciones. 4. Israel no es la única potencia que usa este modelo. Como veremos en los próximos artículos, EE.UU., Francia, China y Rusia tienen sus propias versiones, adaptadas a sus objetivos y a su presupuesto. |
La soberanía no se defiende solo en las fronteras físicas. En el siglo XXI, la primera línea de defensa de un país es su ecosistema informativo. Y ese ecosistema, hoy, en Guinea Ecuatorial, está desprotegido.
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Fuentes documentales verificadas utilizadas en este artículo:
Registros FARA ante el Departamento de Justicia de EE.UU. (2025) · Jewish Telegraphic Agency (JTA) · Responsible Statecraft · Jerusalem Post · Middle East Eye · Eurovision News Spotlight / EBU · CIDOB · El Grand Continent · Times of Israel · Wikipedia — Proyecto Esther (es.wikipedia.org)
Por Una Guinea Mejor (PGM) · porunaguineamejor.com · Periodismo independiente al servicio de Guinea Ecuatorial