El ministerio delegado de Juventud y Deportes anunció este jueves la creación de una Comisión Nacional de Técnicos y Licenciados en Deporte y Educación Física para evaluar y clasificar a las federaciones deportivas. Es la tercera medida de control anunciada desde febrero de 2025. Mientras tanto, la FEGUIBASKET —con una junta sin mandato legal desde hace 19 meses, una deuda contraída sin autorización y una liga que no se juega— sigue funcionando exactamente igual.
Este jueves, el ministro delegado de Juventud y Deportes, Andrés Ikuga Fernández, se reunió con representantes de las 29 federaciones deportivas del país para anunciar la creación de una Comisión Nacional de Técnicos y Licenciados en Deporte y Educación Física. Su función: evaluar y clasificar a las federaciones. Las que no cumplan los criterios establecidos perderán la subvención estatal.
Es una medida que suena firme. También es, casi palabra por palabra, la tercera vez que el ministerio la anuncia.
Una promesa que ya se hizo dos veces
26 de febrero de 2025. El primer ministro del Gobierno, Manuel Osa Nsue Nsua, se reunió con el entonces ministro de Educación y Deportes, Clemente Engonga Nguema Onguene, y los presidentes de 28 federaciones deportivas. En esa reunión se anunció la prohibición de que las federaciones se endeuden sin autorización oficial, la suspensión de asambleas electivas irregulares y la exigencia de presentar estatutos y documentos financieros para su revisión por el ministerio. La justificación oficial fue explícita: muchas federaciones están dirigidas por grupos de amigos y familiares en lugar de profesionales, lo que deriva en uso indebido de los recursos públicos.
10 de junio de 2026. El ministerio exigió a todas las federaciones justificar, en un plazo de 72 horas sin prórroga, el uso de las subvenciones estatales recibidas mes a mes.
Hoy. Una comisión nueva, con un nombre nuevo, para hacer lo que las dos medidas anteriores ya prometían hacer.
Ninguna de las dos primeras se tradujo en una sola sanción pública conocida. Ninguna impidió que, en ese mismo periodo, una federación acumulara exactamente los problemas que esas medidas decían combatir.
El caso que demuestra que no se aplicó nada
La Federación Ecuatoguineana de Baloncesto (FEGUIBASKET) es, ahora mismo, el ejemplo más claro de por qué estos anuncios no han cambiado nada sobre el terreno.
La junta no tiene mandato legal desde hace 19 meses. Entró de forma interina el 4 de diciembre de 2023. Su mandato venció el 4 de diciembre de 2024. En lugar de convocar la Asamblea Electiva que exigen sus propios estatutos, la junta sometió a votación una «moción de continuidad» el 11 de enero de 2025 —una figura que no existe en el reglamento de la federación—, aprobada con los votos de los clubes afines pese a que dos representantes advirtieron en la misma sesión que la maniobra era estatutariamente improcedente. Esto consta en acta notarial.
Se endeudó para organizar un torneo internacional sin garantizar antes la financiación. La federación contrajo deuda con bancos y proveedores privados para las eliminatorias del AfroBasket Sub-18, celebradas entre el 28 de mayo y el 4 de junio de 2026 —tres meses después de que el Gobierno prohibiera expresamente a las federaciones endeudarse sin autorización, y semanas antes de que el ministerio exigiera justificar cada franco de subvención en 72 horas.
Se declaró insolvente. El 21 de junio de 2026, la propia FEGUIBASKET reconoció una «crisis económica monumental» y admitió no poder pagar a los prestamistas y proveedores del torneo. Los jugadores de la selección Sub-18 compitieron representando al país sin cobrar.
La liga nacional no se juega. Anunciada oficialmente para el 25 de abril, y luego reprogramada para la segunda quincena de julio, la Liga Ecuatoguineana de Baloncesto sigue sin arrancar.
Hay una deuda validada por el propio Estado que sigue sin pagarse, pese a que el Ministerio de Deportes, Hacienda y Tesorería ya firmó la orden correspondiente.
Todo esto ocurrió después de la medida de febrero de 2025 que prohibía el endeudamiento sin autorización, y en paralelo a la exigencia de junio de 2026 de justificar las subvenciones. Ninguna de las dos frenó nada.
La pregunta que la nueva comisión tendrá que responder primero
Antes de evaluar y clasificar a las 29 federaciones del país, la nueva comisión tiene, sobre la mesa, un caso ya documentado y notarialmente probado: una federación con junta ilegal, deuda no autorizada, insolvencia declarada y una competición nacional paralizada.
Si esta comisión —como las dos medidas que la precedieron— no se traduce en una sola consecuencia real para un caso tan documentado como el de la FEGUIBASKET, la conclusión no admitirá matices: no es un problema de falta de normativa. El Gobierno ya prohibió el endeudamiento sin autorización. Ya exigió justificar las subvenciones. Ya tiene, desde enero de 2025, un acta notarial que documenta el incumplimiento estatutario de esta federación.
Lo que ha faltado no son medidas. Es aplicarlas.
Lo que pedimos
- Que la nueva Comisión Nacional evalúe públicamente el caso de la FEGUIBASKET como primer expediente, dado que ya existe documentación notarial y oficial suficiente para hacerlo sin dilación.
- Que se informe qué consecuencias tuvieron, en la práctica, las medidas de febrero de 2025 y junio de 2026 sobre las federaciones que no cumplieron —empezando por la FEGUIBASKET.
- Que se ordene la convocatoria de la Asamblea Electiva de la FEGUIBASKET, conforme a sus propios estatutos, como condición mínima para que cualquier evaluación futura tenga sentido.
«El Gobierno ya prohibió el endeudamiento sin autorización. Ya exigió justificar las subvenciones. Ya tiene el acta notarial de una junta que se autoprorrogó ilegalmente. La pregunta ya no es qué medida hace falta. Es por qué las que ya existen nunca se aplicaron.»
Por Una Guinea Mejor — Informar es proteger.