Mientras el Gobierno reduce tasas portuarias y la comisión parlamentaria identifica el flete marítimo como causa del aumento de precios, la solución que se propone a la población es que las mujeres y abuelas cultiven para subsistir. La pregunta es: ¿es eso una política pública o un parche?
Malabo, 22 de septiembre de 2026
La Cámara de Diputados ha debatido esta semana el incremento generalizado de precios de los productos alimenticios y de primera necesidad. La comisión ad hoc encargada de la investigación presentó sus conclusiones, y una diputada, Graciosa Ayingono Edó, resumió el diagnóstico con claridad: el encarecimiento obedece fundamentalmente al incremento del flete marítimo internacional y a las elevadas tarifas de manipulación de carga en los puertos.
Los datos son contundentes. El coste de importación ha subido entre un 7% y un 67% en el puerto de Bata, y entre un 15% y un 22% en el de Malabo. El Ministerio de Transportes ha reaccionado anulando el cabotaje nacional para artículos de primera necesidad y reduciendo las tarifas por tonelada de importación de 5.000 a 1.500 francos CFA.
Es una medida necesaria. Pero no es suficiente.
El problema no son las tasas. Es la dependencia
Reducir las tasas portuarias abarata la importación. Pero no reduce la dependencia. Guinea Ecuatorial sigue importando casi todo lo que come. Y mientras dependa de lo que producen otros, seguirá siendo vulnerable a lo que ocurra en otros.
| Lo que se ha hecho | Lo que sigue sin hacerse |
|---|---|
| Reducir tasas portuarias | Producir localmente |
| Anular el cabotaje nacional | Crear una cadena de suministro nacional |
| Llamar a la agricultura de subsistencia | Construir agricultura comercial y rentable |
| Apoyar a las mujeres y abuelas | Crear condiciones para que la agricultura sea un negocio |
La diputada Ayingono Edó hizo un llamamiento a las mujeres, madres y abuelas para potenciar la agricultura de subsistencia. Es un gesto necesario. Pero la agricultura de subsistencia no alimenta a un país. Alimenta a una familia. Para alimentar a una nación, se necesita agricultura comercial. Se necesita tierra, riego, semillas, formación, logística y mercado.
Se necesita soberanía alimentaria. No caridad.
La pregunta que debe quedar en el aire
«¿De qué sirve reducir las tasas portuarias si seguimos dependiendo de lo que producen otros? ¿De qué sirve abaratar las importaciones si no producimos nada aquí?»
La respuesta es incómoda: reducir tasas ayuda a corto plazo. Pero la solución real es producir localmente. Y eso no se hace con llamamientos a la agricultura de subsistencia. Se hace con inversión, tierra, formación y mercado.
Conclusión
El Parlamento ha hecho su trabajo: ha identificado el problema y ha propuesto medidas. Pero las medidas son paliativas. No transforman la estructura.
La verdadera transformación no vendrá del Estado. Vendrá de quienes construyan la alternativa: cooperativas agrícolas, empresas de transformación, proyectos de formación. Vendrá de quienes no esperen a que el Gobierno resuelva, sino que construyan la solución.
Guinea Ecuatorial no necesita más debates sobre cómo abaratar las importaciones. Necesita producir lo que come. Y eso se hace con tierra, con trabajo y con visión. Se hace con soberanía alimentaria.
Mientras el Parlamento debate, algunos ya están construyendo.
Por Una Guinea Mejor – Informar es proteger.