Un Ejecutivo inflado, caro e ineficaz que deja un saldo lamentable: solo el 10% de ejecución de proyectos
La dimisión presentada este martes por el primer ministro Manuel Osa Nsue y todo su gabinete ante el presidente de la República marca el final de uno de los gobiernos más abultados, costosos e improductivos de la historia reciente de Guinea Ecuatorial.
Integrado por 84 miembros del Gobierno y 291 directores generales, adjuntos e inspectores generales repartidos en 24 ministerios, este Ejecutivo deja un balance desolador: apenas alcanzó el 10% de ejecución de los proyectos previstos. Una cifra que refleja no solo ineficiencia, sino un claro derroche de los recursos públicos.
Nuevo Gobierno: 20 ministerios
Según fuentes oficiales, el próximo Ejecutivo quedará reducido a 20 departamentos ministeriales:
- Presidencia del Gobierno
- Ministerio de Seguridad Nacional
- Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Internacional y Diáspora
- Ministerio del Interior y Administración Territorial
- Ministerio de Defensa Nacional
- Ministerio de Justicia, Culto y Derechos Humanos
- Ministerio de Información, Prensa, Cultura y Turismo
- Ministerio de Hacienda, Presupuesto y Planificación Nacional
- Ministerio de Economía, Comercio, Industria y Promoción de Inversiones
- Ministerio de Hidrocarburos, Minas y Electricidad
- Ministerio de Agricultura, Ganadería y Bosques
- Ministerio de Obras Públicas, Ordenación Territorial y Vivienda
- Ministerio de Medio Ambiente y Economía Azul
- Ministerio de Transporte, Telecomunicaciones y Aviación Civil
- Ministerio de Educación, Ciencia, Juventud y Deportes
- Ministerio de Sanidad e Infraestructuras Sanitarias
- Ministerio de Trabajo y Formación Profesional
- Ministerio de Igualdad de Género y Asuntos Sociales
- Ministerio de la Función Pública, Reforma Administrativa y Seguridad Social
- Tesorería General y Patrimonio del Estado.
El problema de fondo sigue intacto
Aunque la reducción de ministerios puede parecer un gesto de austeridad, mientras el nepotismo, el familiarismo y el amiguismo sigan rigiendo los nombramientos, poco cambiará en la realidad del país.
Un Gobierno puede ser más pequeño sobre el papel, pero si continúa llenándose de personas colocadas por lealtades familiares o políticas en vez de por capacidad y preparación, los resultados seguirán siendo los mismos: baja ejecución, mala gestión y un Estado que sigue sin dar respuesta a las necesidades de la población.
Desde PorUnaGuineaMejor seguiremos exigiendo que los cambios no sean solo numéricos, sino profundos y reales. La ciudadanía ya está cansada de gobiernos caros e inútiles.