La Asociación de Estudiantes y Egresados de Guinea Ecuatorial en China conmemoró su décimo aniversario con un acto que reunió a antiguos y nuevos socios, autoridades y al embajador chino, quien reafirmó el compromiso de Pekín con la cooperación educativa y cultural entre ambos países
Guinea Ecuatorial conmemoró este año el décimo aniversario de la Asociación de Estudiantes y Egresados de Guinea Ecuatorial en China (ASEGEC), una organización no gubernamental, apolítica y sin ánimo de lucro que desde su fundación ha trabajado por fortalecer los lazos educativos, culturales y humanos entre ambas naciones.
El acto, cargado de emotividad, reunió a los llamados «socios natos» —quienes cursaron estudios en la República Popular China— y a los «socios eventuales», personas vinculadas a la cultura y el idioma chino sin haber residido en el país asiático. Ambos grupos, según destacaron los oradores, comparten un mismo espíritu: el aprecio por la cultura china y el deseo de estrechar la amistad bilateral.
Una asociación nacida para construir puentes
En su intervención, el presidente de la asociación, Armando Ela Nsue Mengue, subrayó que ASEGEC no responde a intereses particulares, partidistas ni económicos, sino a un compromiso con la educación, el intercambio de conocimiento y el fortalecimiento de las relaciones entre Guinea Ecuatorial y China. Recordó que, a lo largo de esta década, cientos de egresados han regresado al país no solo con títulos académicos, sino también con nuevas ideas, experiencia profesional y una comprensión profunda de la cultura china.
Ela Nsue Mengue aprovechó la ocasión para hacer un llamamiento a la Embajada china con el fin de reforzar los programas de becas de formación para jóvenes ecuatoguineanos, así como para agradecer el respaldo de instituciones como el Instituto Confucio, cuya labor —afirmó— ha permitido que muchos jóvenes se acerquen a la lengua y la cultura chinas incluso sin haber viajado nunca a China.
El presidente de la asociación cerró su discurso con un mensaje de continuidad generacional: humildad, cercanía y servicio a la sociedad como legado para las nuevas generaciones de egresados.
El respaldo diplomático de China
Por su parte, el embajador de la República Popular China en Guinea Ecuatorial intervino para reconocer la labor de ASEGEC, fundada hace una década gracias, según señaló, al esfuerzo conjunto entre el propio Armando Ela y el Gobierno ecuatoguineano, convirtiéndose en la primera organización de este carácter en el país.
El embajador enmarcó la celebración dentro de un contexto histórico más amplio: este año coincide con el 70º aniversario del inicio de las relaciones diplomáticas entre China y África, declarado además «Año de Intercambios Humanísticos entre China y África». En ese sentido, recordó que China y Guinea Ecuatorial, como socios integrales de cooperación estratégica, deben seguir profundizando el intercambio de experiencias en gobernanza y el aprendizaje mutuo entre civilizaciones, impulsando conjuntamente las iniciativas globales de Desarrollo, Seguridad, Civilización y Gobernanza promovidas por Pekín.
El diplomático concluyó reafirmando la disposición de la Embajada china a trabajar junto a los distintos sectores de la sociedad ecuatoguineana para que los frutos de la relación bilateral sean «más tangibles y accesibles», y deseó a ASEGEC que este décimo aniversario marque el inicio de «los próximos diez años de oro».
Un aniversario con mirada al futuro
Más allá del balance de una década de becas, intercambios académicos y cooperación cultural, ambos discursos coincidieron en un mismo mensaje: el décimo aniversario de ASEGEC no es un punto final, sino un nuevo punto de partida. Con nuevas generaciones de jóvenes ecuatoguineanos interesados en la lengua y la cultura chinas —muchos de ellos formados en el propio Instituto Confucio sin haber pisado aún suelo chino—, la asociación se plantea como reto ampliar sus programas de intercambio, becas y cooperación institucional en la próxima década.